Dibujantes narradores

El desarrollo del cómic en Chile en sus inicios, estuvo centrado principalmente en la sátira política, y más tarde en publicaciones orientadas al entretenimiento infantil. El primer personaje de historietas nacional, Von Pilsener, fue creado en 1906 por Lustig (Pedro Subercaseaux), y sus aventuras fueron reeditadas en la década de 1990 por el poeta e investigador Jorge Montealegre.

“En la tira cómica de Von Pilsener, Lustig -seudónimo utilizado por Pedro Subercaseaux para sus dibujos menos serios- relata las aventuras de un profesor alemán, Fritz Von Pilsener, quien, comisionado por el gobierno de su país, llega a Chile para realizar una investigación sobre las “salvajes costumbres” de esta lejana región. Los graciosos contratiempos que experimenta el barón durante su visita, originados en su ingenuo desconocimiento del idioma y de los vicios locales, evocan los populares “cuentos de don Otto” que, fruto de la llegada de numerosos contingentes de colonos alemanes durante la segunda mitad del siglo XIX, circulaban ya en la sociedad chilena. Pero, más allá de deleitarse con el estereotipo del alemán que proliferaba en esa época, el personaje de Von Pilsener, según confesaba su creador, respondía al “deseo de hacer resaltar, en forma humorística, nuestros propios defectos, exponiéndolos a la crítica de un imaginario observador europeo” (Subercaseaux, Pedro. Memorias, p. 128).” (memoria chilena)

De estos años datan gran cantidad de publicaciones con historietas extranjeras y nacionales, entre las que destacaban algunas como El Pibe (1923), Don Fausto (1924), Pulgarcito (1938) y Pobre Diablo (1946), así como otras más conocidas por los lectores de hoy, como Topaze, dedicada al humor político, y El Peneca, dirigido desde la década de 1920 por Elvira Santa Cruz. Nació también antes de 1950 el más famoso de los personajes ilustrados de nuestro país: Condorito.

A partir de 1950, la historieta comenzó a experimentar gran difusión, lo que fue de la mano del mayor número de publicaciones que circulaban en esos años, casi todas dedicadas o bien al humor para adultos o a un público infantil. Entre las primeras podemos nombrar Pepe Antartico (1951) -personaje nacido de la pluma de Percy en 1947- y El Pingüino (1956), mientras que entre las segundas estaban Barrabases (1954), Mampato (1957), Disneylandia (1962), Aventuras Disney (1964) y Fantasías (1964). También apareció en estos años el primer número de Condorito, ya como revista independiente. El aumento de publicaciones especializadas generó la posibilidad de que el público accediera a material extranjero de mejor factura que el producido en Chile hasta ese momento.

El Siniestro Doctor Mortis de Juan Marino

“Originalmente el personaje fue creado para su difusión en el medio radial chileno en la década de 1940, en la forma de un radioteatro que duró hasta principios de los años 80. Este radioteatro, transmitido en sucesivas emisoras a lo largo del tiempo, en la que destacó Radio Portales de Santiago, fue el compañero nocturno habitual de generaciones de chilenos que no han olvidado su tan característica introducción: se iniciaba con la ominosa apertura de “Una noche en el Monte Calvo” de Mussorgsky, seguida por la presentación del anfitrión de la noche, el propio doctor Mortis-a cargo de su autor-, quien emitía una sonora carcajada que erizaba el cabello; a continuación, venía la narración de una historia-hecha por el mismo doctor- dramatizada por un notable elenco de actores y un efectivo despliegue de sonidos. En estas dramatizaciones el doctor solía narrar en tercera persona, aunque a veces participaba como protagonista. Durante la década de 1960 el personaje fue editado a través del cómic siendo publicado hasta mediados de los años 70 por diferentes editoriales; se alcanzaron a publicar unos 170 números y nuevamente confluyeron en su publicación una pléyade de excelentes historietistas; hay que destacar los notables guiones de Eva Martinic, esposa de Juan Marino. En esta década hasta llegó a incursionar brevemente en la televisión. El personaje y su universo sobrevivieron a su creador y al cese del radioteatro y el cómic originales, volviendo a ser reeditado en 2011 bajo la forma de novela gráfica y cómics recopilatorios;1 así mismo, es un referente obligado en Internet, donde sus viejos radioteatros y sus cómics han sido repuestos por sus fans.”

El siniestro Doctor Mortis 27

El siniestro Doctor Mortis 47

Coke y la sátira política de Topaze

“Jorge Délano además de ser uno de los grandes cineastas chilenos de la época, desarrolló una temprana carrera como ilustrador. Estando en el colegio se transformó en dibujante de la revista de estudiantes Alma Joven, editada por Zig-Zag, lo que fue fundamental para su carrera, pues le sirvió como trampolín para ingresar a El Peneca y al semanario satírico Corre-Vuela. De esta manera se convirtió en un profesional que pudo vivir de su arte. De Corre-Vuela pasó a la prestigiosa revista porteña Sucesos, donde estuvo a cargo de la dirección artística, y luego a El Diario Ilustrado, fundado en 1902 por Ricardo Salas Edwards, cuya incorporación le significó su consagración definitiva como caricaturista político. Aunque dio tribuna a las distintas expresiones políticas, en la década de 1920 se transformó en un medio profundamente anti-alessandrista. Para dar amplitud a su línea editorial, creó una página a colores de caricaturas que se distribuyó en el suplemento de los domingos, gracias a la cual el medio triplicó su tiraje. Luego de esta experiencia, Coke se integró al diario La Nación, donde dio vida a uno de sus personajes más conocidos, Juan Verdejo Larraín, prototipo del roto urbano, pobre, desdentado, pero optimista, de buen humor y gran juicio político; el que posteriormente fue adoptado por Topaze” (Memoria Chilena)

“En Chile existió una revista muy popular y exitosa que duró cerca de 50 años y que agrupó a los principales pinceles chilenos, fue creada y bautizada como “Topaze” (dirigido por el dibujante y cineasta nacional Jorge Délano Frederick –Coke-) en 1931.”Topaze” autocalificado como el barómetro de la política chilena, fue un semanario de comics que satirizaba el quehacer político chileno con personajes y situaciones de gags.El Presidente Pedro Aguirre Cerda fue caricaturizado como “Don Tinto” en la revista, debido a su debilidad por aquella variante etílica. La revista tuvo tanta aceptación por parte del público lector que fue materia de “prestigio” que los políticos de la época fueran dibujados en la revista.Personaje público que no hubiera aparecido en tal, lisa y llanamente, era considerado sin importancia.”

Bótica de turno, La caricatura chilena a través de medio siglo, Jorge Délano (Coke)

Botica de turno. El lápiz es mi antena, Jorge Délano (Coke)

Revista Topaze Nº 1, del 12 de agosto de 1931.​

Topaze, N°1039, 1952

Topaze, 1989, N°4

Walt Disney en Chile

Walter Disney en EEUU comenzó su gran industria de animación en los años 20, dedicándose también a hacer propaganda militar y nacional de EEUU. La importancia que tuvieron películas como Blanca Nieves fue que por primera vez hacían de animaciones dibujadas posibles en largometrajes, abriendo un nuevo género para los ilustradores. En 1941 tuvo un “encargo del gobierno estadounidense, este mucho más interesante: la llamada Política de buena vecindad. Promovida por el gobierno de Franklin Roosevelt, se trató de una iniciativa política para crear lazos culturales y sociales entre Estados Unidos y los países que conforman Iberoamérica. Aunque el objetivo era positivo, la principal razón era para evitar que varios gobiernos iberoamericanos (muchos liderados por dictaduras militares) apoyasen a las Potencias del Eje en la Segunda Guerra Mundial.En ese contexto, la Oficina de Coordinación de Asuntos Interamericanos (CIAA) propuso a Disney en 1940 el proyecto de realizar una serie de 12 cortometrajes en los que se narraban aspectos de la vida y cultura de cada país que el productor y los animadores de la factoría hubieran visitado. Atraído por la idea, Disney se embarcó en otoño de 1941 junto con 18 artistas de la factoría, el llamado El Grupo, para conocer varios países de Sudamérica, un viaje que después se extendió a países de Centroamérica y México. Nació así ‘Saludos amigos’.A diferencia de los cortometrajes propagandísticos sobre la guerra, ‘Saludos amigos’ fue un proyecto cuyo objetivo era fomentar lazos entre Estados Unidos e Iberoamérica y mostrar aspectos interesantes y diversos de las culturas latinoamericanas. En los años 40, la Política de Buena Vecindad promovió algo que, actualmente, sería insólito: Impulsar una imagen fraternal y positiva de las gentes de los países iberoamericanos. Como pequeño inciso, en esta época se impulsaron proyectos cinematográficos protagonizados por actores latinoamericanos, ofreciendo una imagen positiva y alejada de estereotipos negativos, siendo la artista brasileña Carmen Miranda el principal icono” (Disney en Chile). De este episodio nace el personaje Pedrito, una avioneta que tiene problemas cruzando la cordillera para hacer llegar una carta dirigida a Coke, uno de los dibujantes con que recibió a Disney en Chile, recibiéndolo en el taller de Topaze con todos los dibujantes de la revista.

“Aprovechando la presencia del popular productor norteamericano, los dibujantes chilenos configuraron la nueva Alianza de Dibujantes de Chile (ADCH) con el fin de materializar y desarrollar la unión profesional entre los pinceles nacionales bajo la presidencia honoraria de Walt Disney. Esto se efectuó el 1 de Octubre de 1941 donde firmaron la gran mayoría de artistas y dibujantes chilenos más conocidos de ese entonces (Coke, Pepo, Mundo, Elena Poirrier, Huelen, Elizabeth Wilkens, entre otros)” (Disney en Chile)

Pepo y Condorito

El creador de Condorito “René Ríos Boettiger, Pepo, concibió a Condorito luego de ver las películas de Walt Disney Saludos Amigos y Los tres Caballeros, ambas de 1943, donde se caracterizaba a los países latinoamericanos como diferentes personajes de caricatura. Para Chile, Disney creó a Pedrito, un pequeño avión que -bautizado en honor al presidente de ese entonces, Pedro Aguirre Cerda– cruzaba con dificultad la Cordillera de los Andes para entregar la correspondencia en Argentina. A juicio de Pepo, Pedrito no encarnaba el alma nacional y, a modo de desagravio, creó a Condorito. “Pensé en nuestro escudo, pensé en el huemul y el cóndor, pensé que entre las dos figuras tú estabas mucho más cerca de lo que nosotros somos (…), por eso te hice bajar a ti de la cordillera, te calcé ojotas, te puse sombrero de huaso, te hice vivir en el mundo de los humanos”.

La primera caricatura de Condorito apareció en el número uno de la revista Okey, del 6 de agosto de 1949. En una de estas viñetas, un personaje hecho de la mezcla entre un cóndor y un huaso chileno andrajoso y desaliñado, decide dedicarse al cogoteo (‘robo’); sin embargo, su primera víctima resulta ser un experimentado asaltante, quien termina robándole hasta las ojotas (‘calzado utilizado en las faenas del campo’). En los años en que la migración rural chocaba con la nueva realidad urbana, Condorito se enarboló como la representación gráfica del campesino pícaro y bromista que intenta sortear las estrecheces financieras y los reveses de la vida citadina a punta de ingenio. De allí la vestimenta del primer Condorito: manta de huaso, ojotas y cigarro encendido.

Condorito experimentó una paulatina transformación en las páginas de la revista Okey. La manta y el plumaje del cuello desaparecieron y su aspecto se fue volviendo cada vez más humano. El pico alargado se acortó y las facciones del rostro fueron redondeadas. Para 1955, fecha de la aparición del primer número de la revista homónima, el personaje ya tenía su apariencia definitiva.

La imaginación de Pepo no se detuvo. Rápidamente creó para su personaje una particular familia y un lugar donde vivir. De esta forma aparecieron Yayita -la novia eterna de Condorito-, Don Chuma – compadre y amigo fiel- y Coné, el sobrino llegado del sur a quien Condorito recibe en su casa y adopta como a un hijo. Concibió además la ciudad de Pelotillehue, localidad semi-rural ubicada entre Cumpeo y Buenas Peras, y una pléyade de personajes que dan vida a un universo heterogéneo y pintoresco.” (Memoria chilena)

Segunda aparición de Condorito en Revista Okey 1949

Condorito N°1 1955

Conversación entre Pepo y Condorito

René Rios Boettiger, Pepo, nació en Concepción el 15 de diciembre de 1911. Comenzó su carrera como dibujante a los 7 años de edad cuando publicó su primera caricatura en el diario El Sur de Concepción. Alentado por su padre siguió dibujando y de esta forma montó su primera exposición realizada en la confitería Palet de Concepción a los 10 años de edad. Luego de cursar sus estudios secundarios en Concepción, ingresó a la carrera de medicina, la que finalmente abandonó, para partir con su inquieta pluma a Santiago. Ya en la capital, se matriculó en la Escuela de Bellas Artes y se integró, en 1932, al equipo de Topaze, que en ese entonces dirigía Jorge Délano (Coke). Fue en esta publicación donde Pepo comenzó a destacar como un hábil y agudo caricaturista de la realidad política. A ese período corresponden personajes como El jefe, caricatura de su tío y presidente de la república Juan Antonio Ríos; Don Gabito, personaje basado en Gabriel González Videla; y Don Sonámbulo caricatura de Carlos Ibáñez del Campo. René Ríos incursionó además en la historieta picaresca fundando y dirigiendo la revista Pobre Diablo que vió la luz en 1946. En sus páginas, Pepo creo a personajes tan memorables como Don Rodrigo, una armadura parlante envuelta siempre en líos de faldas, y Viborita, una asertiva joven veinteañera. El trabajo de Pepo sin embargo no se limitó a estos tópicos. Fundó además revistas de humor deportivo como Pichanga y El Saquero, editadas por primera vez en 1948 y 1959 respectivamente. Colaboró en publicaciones infantiles como El Peneca y Topacín.” (Memoria chilena)

El Pinguino

Guido Vallejos transformado en un gran empresario y merced al éxito inicial de Barrabases, crea Ediciones Guido Vallejos, con diversas revistas, incluyendo fotonovelas. En el tema picaresco, se plantea una nueva revista, inspirada en la desaparecida Pobre Diablo y aprovechando los canales de distribución de Zig-Zag, tanto en Chile como Argentina.

El Pingüino, la revista de las historietas cómicas, sale en agosto de 1956, con carácter mensual durante sus 4 primeros números, quincenal hasta aproximadamente septiembre de 1957 y de ahí en adelante semanal. Tapa y contratapa a color y resto a dos colores, en un formato de 25 x 18 centímetros. Su humor picaresco, algo subido de tono para esos años, se expresaba en historietas y fotos, cuentos y chistes, entrevistas en broma e informaciones de espectáculo.

La revista mantuvo, desde un principio, a un selecto grupo de dibujantes chilenos y algunos argentinos, lo que fue para muchos una fuente fija de ingresos durante más de una década, dibujando chistes unitarios o tiras con diversos personajes, algunos a página completa, con gran libertad artística y un humor típicamente chileno, del cual nacen o se consagran los grandes dibujantes, como Nato y Themo Lobos, en temas infantiles, Pepo y Lukas en humor. Otros se mantienen en lo picaresco, como Percy, y, en los 60, surgirá un humor más intelectual y de crítica social, como el producido por Hervi, Alberto y Jorge Vivanco y José Palomo.

La mayoría de los personajes creados sólo giran en torno al chiste corto, con estructuras muy similares y en algunos casos de humor pasajero. No contando con mayor estructura no alcanzan a concretar sus historias, salvo Alaraco de Themo Lobos y El Huaso Ramón de Vicar, los que han sobrevivido en el tiempo.” (ergocomics)

Revista El Pinguino N°175

Barrabases de Guido Vallejos

“Barrabases es una serie de historietas chilena, protagonizada por un equipo de fútbol infantil del mismo nombre, que fue creada por Guido Vallejos en 1954. Es una de las series más populares y exitosas del cómic chileno.

 La primera historieta de “Barrabases” se publicó en 1954 en el diario “Los Tiempos”. Al año siguiente, concretamente el 1 de agosto, Guido Vallejos lanzó la revista homónima, que a partir de su número 4 y en edición de la editorial Zig-Zag.

 A mediados de los años 1970, el futbolista chileno Carlos Reinoso, aprovechando su fama como ídolo del club América de México y el impulso de la historieta “Borjita” de su compañero de equipo Enrique Borja, compró los derechos para exportar “Barrabases” a dicho país, con el nombre de “Pirulete y su pandilla”. La serie ocupó ya completamente la revista en su cuarta época (1989-2006).

 Durante 1989 y hasta 1994 se publicó en Chile esta Historieta y la primera historia fue la EL CHUMITA, después vino Pirulete Bionico, El Número Cuatro, fue el mejor de todos y que gracias a Unlimited tuve la oportunidad de volver a leerlo, y corresponde a Cañoncito. El número 100 fue un especial y muy espectacular ya que trajo un Bonus Track muy genial que corresponde a la primera historia de Barrabases en Blanco y negro.”

Barrabases 1a etapa

Barrabases 1

Mampato y Thelmo Lobos, la otra gran revista infantil luego del Peneca

“Desde la desaparición de El Peneca, los niños chilenos tuvieron que esperar ocho años para nuevamente tener presencia en los kioscos del país. Eduardo Armstrong, dibujante y arquitecto, concibió una revista que pudiera entretener educando y por sobre todo “que a través de sus páginas los niños recibieran una serie de valores morales que en la vida moderna a menudo se pierden” (Mampato N° 145, p. 9). Para lograr este objetivo, conformó un equipo que incluyó dibujantes y redactores, y cuyo trabajo rindió frutos el 30 de octubre del año 1968, fecha de publicación del primer número de la revista Mampato.

Mampato, precisamente, era el nombre del personaje de la caricatura central de la revista. Éste era un niño de nueve años, aplicado e imaginativo, que gracias a su coraje e inquietud por el conocimiento conoció a un extraterrestre quien le regaló una herramienta para viajar por el tiempo: el cinto espacio temporal. De allí en adelante sus aventuras se transformaron en el referente de la revista. Aunque el creador del personaje fue Oscar Vega, el desarrollo de la historieta en texto y dibujos la compartió con Themo Lobos, de cuyas plumas nacieron personajes como Ogú, Xse, Rena y Colofón. El año 1996 estas historietas fueron publicadas por Editorial Dolmen, en formato libro de cómic y con gran distribución. Las aventuras incluso llegaron al cine cuando en 2002 se exhibió, con gran éxito de crítica y taquilla, la película chilena Mampato y Ogú en Rapa-Nui.

El contenido de la revista incluyó además reportajes de actualidad, historia, arte y entretenimiento, conformando así una verdadera enciclopedia infantil. A través de sus distintas secciones y portadas se expusieron los trabajos de algunos de los mas importantes dibujantes chilenos. Sus lectores podían participar de sus talleres -cerámica, filatelia o guitarra-, aprender historia de Chile y del mundo, leer literatura infantil y juvenil, además de aquella incluida en los programas de estudio. Además podían formar parte del “Club de los Mampatinos”, o disfrutar de una verdadera selección de cómic nacionales y extranjeros. Historietas como Bernard Prince, Corentín, Howard Flyn y -en sus últimos números- Asterix y Obelix, estaban a disposición del público chileno a través de las páginas de Mampato”. (Memoria chilena)

Mampato N°1 1968

Mampato 250 1974 Recordando a Eduardo Amstrong

Themo Lobos “Desde el tercer número de Mampato se hizo cargo de la historieta central, dibujada inicialmente por Oscar Vega. Fue el padre de célebres personajes de las aventuras, como Ogú y Rena -los amigos inseparables del niño protagonista-, el mosquetero Monsieur Le Fromage, el ballenero chileno Tato, el tirano Ferjus y su hijo Sicalipto, y la niña rapa-nui Marama, por nombrar solo algunos. Además fue el autor de historietas que alcanzaron casi tanta fama como la del personaje central. Máximo Chambónez y el agente secreto chileno Nick Obre son buenos ejemplos de ello.

Aunque los dibujos de Themo Lobos fueron uno de los principales sellos de Mampato, su labor no se circunscribió solo a esta revista. Sus primeros personajes fueron Ferrilo, el robot, y el piloto Homero, los que se publicaron en el periódico La Nación en 1949. De allí en adelante colaboró con revistas como El Peneca, donde creó a Michote y Pericón, y El Pingüino, donde nacieron personajes como Alaraco y Dolcevito. Durante la década de 1950 trabajó en la revista “Barrabases” de Guido Vallejos, donde crea a los personajes Cicleto, Cucufato y Ñeclito. Durante su paso por la revista “El Pingüino” creó a los personajes Alaraco y Dolchevito. Luego de no tener gran éxito con el lanzamiento de su propia revista Rocket, en 1965, participó del equipo de Mampato desde 1968 hasta su último número, en enero de 1978.” (Memoria chilena)

También Lobos creó la revista Cucalón en 1986 en que recopilaba todas sus historietas, la que estuvo vigente hasta 1993.

Cucalón N°1

Rocket y las comic-book de Zig Zag

“La primera y más longeva revista de ciencia ficción o autodefinida más bien como “historietas de anticipación”, producida en Chile corresponde al Comic-Book Rocket que publicara la editorial Zig-Zag en el año 1965. El director y espíritu detrás de la revista es Themo Lobos, gran dibujante y quién luego lograra una gran popularidad en Chile con la revista Mampato. Pero dejemos que el dibujante Maximo Carvajal nos cuente algo respecto a esta revista:

En el 63 conocí a Themo Lobos y él me comentó que quería sacar una revista de ciencia ficción. Empezamos a trabajar, la revista sale el 65 y yo me retiro de El Mercurio. Se llamaba Rocket, en el fondo la revista era de Zig-Zag, después Themo se fue y la editorial decidió sacar la revista con otro nombre, que fue Robot, lo importante de todo esto es que estas dos revistas son básicas en la ciencia ficción en Chile.” (entrevista en la revista Bandido # 3).

Conocemos 29 ejemplares de Rocket, el número 1 está fechado el 12 de Febrero de 1965, y el ejemplar número 29 sólo dice Año II.” (Biblioteca junto al Mar)

Revista Rocket N°1

“Las revistas de historietas de en el formato clásico norteamericano de 32 páginas y tamaño estándar, se industrializó en Chile a contar de 1963-1964 aproximadamente, cuando la editorial Zig-Zag comenzó a publicar ediciones locales de las producciones de Disney, desde 1962 en una publicación bajo el título Disneylandia.  Anteriormente el formato, conocido internacionalmente como “Comic-Book”, ya se había hecho presente en Chile a través de las revistas publicadas en México desde fines de los 50’s que se inspiraban en el formato directo de sus vecinos del norte (SEA, Novaro, etc) y que llegaban importadas a los kioscos locales.

Posteriormente Zig-Zag creó un departamento de adaptación y creación con artistas chilenos, y allí comenzó la historia de la creación de un gran número de obras” (biblioteca junto al mar). Se focalizó en dos grupos e revistas: “Una fue la creación de producción local a partir de trabajos clásicos, en los títulos Ases de Novela y Hazañas Históricas. Otro fue también la producción local, pero a partir del trabajo del gran genio que fue Themo Lobos que con Rocket abrió el camino a un par de otras revistas de temática exótica y fantástica: RobotMundos Fabulosos y Sueños Maravillosos.

Y  la otra gran fuente inicial fue a partir del material que ya se había probado en Okey, y se sabía cómo obtener el material y los derechos. Nos referimos a los títulos Agente SilencioLogan el As del Jet, y también la misma Okey que transformada primero en comic-book, que muy pronto se  orientó al western y cambió su nombre a El Jinete Fantasma.” (…) “En diciembre de 1964, Zig-Zag transforma la revista Okey, llevándola al nuevo formato, abandonando las series continuadas por historias completas. En 1965 ya con el Departamento de Historietas creado, la editorial da curso a una serie de revistas, la mayor parte de ellas con trabajo de autores locales.  Los títulos son: Rocket, Hazañas Históricas, Ases de la Novela, y El Jinete Fantasma.  A nivel de géneros son dos títulos a nivel histórico y novelado, un título de ciencia-ficción y otro del oeste. En 1966 ya con el modelo establecido, la editorial lanza una inmensa cantidad de títulos, mezclando trabajos de producción chilena, con títulos que poseen origen en material comprado en el extranjero, siendo los nuevos títulos con producción local: Robot, ComicNauta, Rakatán, El Capitán Júpiter, Mundos Fabulosos, Sueños Maravillosos, Far West, El Intocable y Soledad. A nivel de géneros son tres de ciencia-ficción, dos de fantasía, uno de aventuras, y las tres restantes del oeste, del tipo “selva” y de romance. Mientras las revistas que se concentran en material extranjero son: Agente Silencio, SOS, Trinchera, U2.  Aquí el gran foco son los títulos de guerra –tres- y uno de investigadores, todos ellos de origen inglés.” La revista Jungla también fue de gran éxito con el personaje femenino Mawa, inspirado en la reina de la selva de un cómic francés, y que fue vuelta rubia en época de dictadura en el editorial Gabriela Mistral (biblioteca junto al mar, de Moises Hasson)

Revista Okey N°827

Zig Zag > Quimantú > Gabriela Mistral

Revista Cabro Chico N°2

Rodrigo Lira y Panchito

Contracultura en dictadura

Tras 1973 las revistas de comics sufrieron una importante depresión, como casi todo el mercado editorial. A partir de la década de 1980, el cómic comenzó un vigoroso retorno a la escena editorial a través de publicaciones y eventos. Como expresión contracultural, las revistas se alejaron del simple entretenimiento, adoptando una estética más ácida y contenidos críticos en lo social y cultural.

Quedan de esos años las revistas TraukoMatucana y Bandido.

Artículo de El Trauko

Revista Trauko N°6

Súper Cifuentes

Segundo Cifuentes es el nombre verdadero de Supercifuentes, un superhéroe de clase media que luchaba por la justicia social y que siempre terminaba encarcelado. Hernán Vidal, el creador de esta historieta, más conocido como Hervi, describe al justiciero de la siguiente manera: “chico, pelado, cesante, no fuma, no bebe, jamás se le ha visto con mujeres, no tiene auto, ni equipo estéreo, no usa desodorante de marca conocida: o sea, las características típicas del individuo resentido y antisocial, lleno de una agresividad latente que sin duda lo llevará a un mal fin. Le presté diez lucas el mes pasado y nunca más lo vi” (La Bicicleta, número 45, 1984, p.2)

Moebius y Jodorowsky

En eso años Alejandro Jodorowsky tuvo importantes colaboraciones en el cómic mundial con Moebius, escribe “El Incal, también conocida como La Saga de los Incales o Las Aventuras de John Difool, es una historieta de ciencia ficción realizada desde 1980 a 1988 junto al dibujante Moebius. Obra del género de ciencia ficción, que recoge la sutil visión metafísica del guionista y psicomago chileno Alejandro Jodorowsky y que contó con la figura del dibujante Moebius. John Difool es un detective de poca monta que con la ayuda del extraño pájaro que tiene como compañero será capaz de moverse en el terreno de la metafísica. Sus indagaciones les llevarán por un mundo de aventura heroica y símbolos en el que el objetivo será alcanzar la realización personal a través de la iluminación. Todos los personajes del Incal están basados en la cartas del Tarot. Por ejemplo, John Difool esta obviamente basado en el El loco y de hecho su nombre es Fool que significa loco en inglés.” Otra obra importante del dúo fue Ojos de gato.

Ver documental completo (opción 2)

El Incal 1 (baja resolución)

El Incal 2 (baja resolución)

Descargar todos los El Incal (cb)

Ojos de Gato

Roma la loba, Lihn

“Un cartel colgado en la puerta indica las horas de visitas. No es un hospital. Es la pieza de enfermo en el departamento de Enrique Lihn. Es 1988 y el reconocido poeta chileno sabe que los días vienen contados por el cáncer. Escribe y dibuja. Cansado, sin fuerza, se amarra el lápiz grafito a la mano. Quiere terminar Roma, la loba, un cómic protagonizado por Mincho, un profesor de filosofía que sufre por lo suelta de cuerpo de su mujer: Roma. En marzo de ese año, a la par del desarrollo del cómic, Lihn comenzó a escribir poemas donde la muerte es protagonista. Los versos fueron publicados de manera póstuma en el libro Diario de muerte.

“Serás muy cotizado como filósofo en Bolivia”, le sugiere con sarcasmo la voluptuosa Roma al pobre Mincho para alejarlo de su lado y vivir la vida de femme fatale. Prostíbulos, barrios de mala muerte y Nembutala, un país en dictadura con habitantes exiliados, es el escenario de Roma, la loba. El cómic que Enrique Lihn no pudo terminar. La muerte llegó a su departamento en la calle Passy, en Santiago, el 10 de julio. Tenía 58 años. A los 13 había ingresado a estudiar dibujo a la Academia de Bellas Artes. La primera entrevista que Lihn dio a un diario fue sobre una exposición inaugurada cuando tenía 19 años.

Roma, la loba fue publicado en 1992 por editorial Andros, a cargo de Alejandro Jodorowsky y Pablo Brodsky, en una tirada de 500 ejemplares. Un año antes los dibujos se expusieron en la galería Gabriela Mistral.” (extracto reportaje La Tercera)

Roma la Loba, Lihn

Clamton

“Más conocido por el seudónimo de Clamton, Claudio Galleguillos es el autor de una obra excepcional dentro del cómic chileno. Tanto, que dio origen al primer libro de cómic nacional, Historias. Planetas, cerebros y átomos, publicado en Santiago por Trauko-Fantasía el año 1990 y convertido en objeto de culto con el pasar del tiempo. Este dibujante y escritor chileno nació el 4 de marzo de 1968 en La Serena y falleció el 6 de enero de 1994 en Rancagua, ciudad a la que su familia se trasladó a vivir cuando él tenía cinco años. Al morir, tenía veinticinco. Poco a poco, su vida y su obra están siendo recuperadas e intentaré contribuir a este rescate perfilando lo que podría llamar su “pensar vegetal” y subrayando lo inusual que éste resulta en el ámbito del cómic y en el del arte chileno en general.

Debido a la intensidad de su nexo sensible con el mundo, las cosas no fueron sencillas para Clamton. Fue adepto al dibujo y la escritura desde muy joven, desarrollando varias de sus ideas y prácticas estética junto a su compañero y amigo Jorge Mariscal o Matterscal, y el año 1986 ingresó a la Escuela de Artes de la Universidad de Chile. Como en otros frentes de la vida, y pese a que hoy en día parte de su obra está alojada en el servidor web de esta institución, se topó allí con una gran incomprensión. Crecientemente despreocupado de las convenciones sociales, dejaría sus estudios sin finalizar, pero en esos años ya se había conformado un circuito artístico alternativo donde pudo encauzar su búsqueda estética. Este circuito es el de revistas como TraukoMatucana o Bandido que impulsaron el cómic underground local, apoyándose para ello en la realización de eventos y fiestas y en la difusión en algunos programas televisivos juveniles. Por medio de la Trauko, creada por iniciativa de Pedro Bueno y Antonio Arroyo, la movida española se hizo presente en el país, propiciando el destape a la chilena. Clamton era reconocido entre sus colegas por tener la propuesta más original, y los europeos gestionaron la publicación de su libro, alentándolo a seguir creando. “(Carolina Benavente, Escáner Cultural)

Extracto: La escritura de las flores

Zombies en La Moneda – Saga Santiago – Episodio 01 (video comic)

Juan Santapau, 2017

Rebeca Peña, 2017

Líneas de fuga, Concepción, 2016 | Video  |  DIBUJ(CARTOGRAFI)ANDO CIUDADES. en: Ergocomics

Historieta chilena contemporánea 2006-2016

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