Arte y textualidades de América originaria

Para intoducirnos en los modos de ver indígenas hay que entender que la cosmovisión occidental es diferente a la de estos pueblos. El término cosmovisión significa la concepción e interpretación del mundo que construyen las sociedades humanas. La cosmovisión se fundamenta en la cosmogonía, que es la fase mitológica relativa a los orígenes del mundo y se organiza en la cosmología, que se trata de las leyes generales, del origen y de la evolución del universo; por lo tanto la cosmovisión se transforma en el organizador del pensamiento mitológico.

La cosmovisión está ligada a la creación de imágenes, sus principios se vuelven parte indisobuble de las imágenes que producen, como códigos culturales. En las cerámicas, petroglifos, tejidos y orfebrería las distintas culturas plasman y plasmaron sus cosmovisiones.

El principio de unidad es importante entenderlo en este sentido, como dice el antropólogo Peter Wild para las culturas andinas: “La cosmogonía andina, se fundamenta en la Unidad de la existencia y su propósito es la armonía, la integridad, la libertad y el reconocimiento de la identidad cósmica del ser humano y de cualquier ser”.  El pensamiento andino es un pensamiento colectivo, se organiza a partir de un sistema incluyente en el que todos los procesos conllevan a la armonía, expresada en “el todo en la parte, así como la parte en el todo”, un todo dinámico y equilibrado. (citado en Zúñiga, 2015).

El chamanismo es un principio presente en varias culturas. El chaman tiene una función múltiple en sus comunidades, reune al sacerdote, al médico, consejero, brujo, mago y artista. La cosmovisión de estos pueblos no separa lo sagrado de lo cotidiano y ve en el microcosmos (lo terrenal) un reflejo del macrocosmos (lo sagrado). La idea de totalidad es fundamental para entenderlo, por un lado esa totalidad habla de una continuidad y conexión entre todas las cosas (en ese sentido la noción moderna de entender al individuo humano separado de la naturaleza no existe) y por otro lado en como el mundo terrenal es un reflejo del mundo cósmico. Como es arriba es abajo, como es adentro es afuera, de esta forma el cuerpo humano se hace un reflejo del cosmos e integrado con la naturaleza. El chamán en este contexto realiza una conexión entre el mundo sagrado y el mundo terrenal a través de viajes o vuelos místicos en rituales con ingestas de plantas sagradas, donde se le suele representar volando, como en esta imagen inuit, donde el chamán aparece acompañado de sus animales de poder, ya que los animales son sagrados y se vuelven el alter ego del chamán durante los rituales. El alter ego implica el carácter perspectivista, según Denise Y. Arnold “El reconocimiento del carácter perspectivista de las sociedades amerindias puso en evidencia la transformabilidad de las formas y también la importancia del contraste constitutivo entre una interioridad y una exterioridad, que no son necesariamente coincidentes, lo que implica que un ser humano puede esconderse en un cuerpo no-humano y viceversa”

Un ejemplo de arte chamánico se da en la cultura diaguita, según la arqueóloga Paola González.  La cultura Diaguita se desarrolló en el norte semiárido chileno, entre los ríos Elqui y Choapa, caracterizándose por ser diestros ceramistas, que desarrollaron un arte visual abstracto y simétrico de enorme complejidad y belleza. Las caracteristicas visuales que plantea González las denomina una simetría compleja, en que a partir de una unidad mínima compuesta por pirncipios de traslación, rotación, reflexión en espejo y reflexión desplazada, generaban intrincados diseños abstractos de alta complejidad. El principio de modularidad está presente aquí como en el resto de las culturas amerindias. Además la continuidad sin fin en los diseños (dando una noción de infinito en las imágenes, “producir diseños sin bordes y así sin límites, que permite al observador imaginar su continuación en el espacio, hasta en el cielo nocturno”), el principio de horror vacui presente (la no existencia de vacío dentro de los diseños) y la indistinción entre positivo y negativo, son otras de las caracteríticas visuales del arte diaguita. Los vestigios arqueológicos de chamanes dentro de las comunidades plantea la existencia de chamanismo en los diaguitas pre-incaicos.

Otro arte relacionado formalmente con el diaguita es el textil andino, quechua y aymara, heredero de la larga huella de las culturas andinas. «Siglos antes de la conquista hispana, el tejido había alcanzado en los Andes una perfección y diversidad que superaba a la textilería europea de la época. Fue un Arte Mayor, un oficio que entre los inkas se desarrolló en talleres especializados con productos de diversa calidad según los requerimientos del Imperio. El textil andino, además de su función de abrigo, fue signo de cultura y de identidad, ya que los ancestros míticos les asignaron a los pueblos determinadas vestimentas para distinguirse. Mantas, túnicas, vestidos, fajas y tocados, eran un recurso simbólico para significar diferencias étnicas, de rango y de ocupación en la sociedad andina. El tejido más sofisticado fue también un bien preciado que combinaba el deseo de ostentación y lujo, con la necesidad de distinguirse de los demás. El tejido se instaló en todas las esferas de la cultura andina. Algunas tapicerías y extensas telas pintadas cubrieron muros de templos y palacios, junto a delicadas y transparentes gasas y tejidos reticulados. Muchos textiles se destinaron al intercambio en alianzas políticas, para el culto y ofrenda a las deidades, o como envoltorio de fardos funerarios, dispuestos unos sobre otros, en una reiterada opulencia de texturas, colores y símbolos. Con el mismo esmero se tejía toda clase de artefactos de uso cotidiano, entre ellas, redes de pesca, bolsas, balanzas y hasta instrumentos de contabilidad, como el quipu. Una destacada expresión textil son las esculturas tejidas, que reflejan un momento cúlmine en la exploración de las potencialidades de este arte prehispánico».

 La mirada se pierde dentro del dinamismo gráfico, como en una trama. Cmo plantea  Denise Y. Arnols: algo parecido ocurre en los ejemplos de dos diseños contrapuestos, o en que los colores se ponen en contraposición, el juego de los diseños y los colores no permiten al observadordecidir cuál es dominante y cuál es segundario, como en una relación convencional de figura y fondo. Ambos elementos de la composición se articulan entre sí en una relación inestable y desequilibrado entre la predominancia del uno y del otro. La animación del textil por la esencia de la vida (qamay en quechua, ch´ama en aymara) una tejedora la ve en la relación entre la energía espiral del sol y el acumular energía en el tejido, el torcido hace la lana, energía en potencia, dicen que después de dos horas de trabajo el mundo se ordena, es una orientación, una forma de entender y ordenar las cosas, llegandoa entenderse como la ciencia de los Andes: “cruzar los hilos es fabricar los conceptos de los que ese mundo se compone”.

El arte contemporáneo europeo y el arte originario americano

El arte precolombino tuvo gran impacto en dos artistas muy importante de la abstracción gemétrica contemporánea Joseph y Annie Albers. Joseph dijo: “México es la tierra prometida del arte abstracto”. Tuvieron una enorme influencia los catorce viajes realizados a México, Cuba, Perú y Chile entre 1934 y 1967, en la obra y la vida de la pareja, especialmente de las culturas mesoamericanas y andinas.

“Entre los trabajos de Anni Albers, destacan los estudios preparatorios y tapices realizados en los años centrales de su carrera, donde se aprecia la influencia textil del Perú y México prehispánico. En Perú la artista encuentra una de las más altas culturas textiles conocidas, donde los hilos se cuentan entre los primeros transmisores de significado. Al cabo de una vida diseñando tejidos y tejiendo a mano, Anni Albers empezó a ensayar el grabado en los años sesenta, así como la creación de joyas, inspirada en el tesoro de Monte Albán (Oaxaca).

Entre 1936 y 1946 la pintura de Josef Albers pasó por una serie de transformaciones. Rupturas y cambios de dirección coincidieron con sus estancias prolongadas en México. Es clara la influencia de la arquitectura mexicana en numerosos dibujos y pinturas realizadas a finales de los años cuarenta y principios de los cincuenta, mientras sigue investigando en el color. Con su cámara de 35 mm., Josef Albers realizó miles de fotografías en los sitios prehispánicos de México y el Perú, con las que componía después montajes fotográficos. Estos montajes le servirán de cuadernos de apuntes y como modelos de estructuras tridimensionales, volúmenes y esquemas y representan un paso crucial en su proceso de destilación de las formas arquitectónicas mexicanas en escuetos motivos geométricos.”

Paul Klee también se vio influenciado por la cultura Chancay, Chimu y Paracas.

Textualidades

Walter Migniolo plantea un concepto de semiosis cultural para referirse a las distintas textualidades que habían en América al momento que llegan los españoles y que imponen el alfabeto occidental como única textualidad posible, en que la población fue forzada a cambiar sus hábitos de escritura y traspasarlos a la escritura occidental. Él habla de cómo habían interacciones entre distintos sistemas de signos de las producciones discursivas de los pueblos ameriendios, en que existían otros sistemas de escritura diferentes del alfabeto que provenían de la tradición oral, donde estaban por un lado la escritura picto-ideográfica de las culturas mesoamericanas y los intrincados sistemas de registro a través de nudos de los qhipus incas, en que se rescata la etimología de la palabra texto para reflexionar sobre esto, texto viene de textil, de tejido.

lostejidossonloslibrosquenopudoquemar la colonia

Bueno pero en verdad hablar de libros como tal no existían en América. Como les decía más arriba las textualidades americanas se referían a otros sistemas de signos. Lo más parecido a un libro propiamente tal son los llamados Códices, realizados por las culturas mesoamericanas (maya y mixteca) en que realizaban una escritura ideográfica. De todos los manuscritos mayas sólo sobreviven 4, dentro de los cuales el más antiguo es el Códice de Dresde, escrito en el siglo XII, de 39 páginas en forma de acordeón, “representa jeroglíficos, números y figuras, y contiene calendarios de rituales y de adivinación, cálculos de las fases de Venus, eclipses de Sol y de Luna, instrucciones relativas a las ceremonias del año nuevo y descripciones de los lugares del dios de la lluvia, que culminan en una miniatura a toda página que muestra un gran diluvio”. El sistema de escritura maya tenía una combincación de más de 1000 signos diferentes entre ideogramas y silabogramas. Para saber más de la escritura maya revisar aquí.

En la cultura mixteca también existió un sistema de escritura ideográfico, siendo el Códice Colombino uno de los más antiguos que se conservan, del siglo XII. Los Códices mixtecos también realizados en pliegos de acordeón, en papel hecho en base a piel de venado o amalt, guardaban registro de los saberes religiosos, calendarios, literarios y narraban historias de las autoridades políticas, como en el caso del Códice Colombino que narra la historia de “la vida de Ocho Ciervo, descrita en todos los códices mixtecos prehispánicos que se conocen, incluyó su conquista de dos importantes reinos mixtecos: Tilantongo y Tututepec” (Biblioteca Digital Mundial).

En la cultura mixteca (posteriormente el llamado imperio azteca) los encargados de realizar las labores de escritura eran los tlacuilos, hombres y mujeres criados desde pequeños en el conocimiento profundo de su cultura y los oficios del dibujo y la escritura. “El tlacuilo pintaba los códices, los murales y las esculturas en Mesoamérica. Se encargaba según su especialidad de los anales, genealogías, mapas fijando límites en los diferentes señoríos, la distribución territorial, los libros de las leyes, ritos y ceremonias; también existían filósofos y sabios que se ocupaban de pintar acerca de las ciencias de su conocimiento”.

Estos mismos tlacuilos fueron usados después por los conquistadores para realizar sus propios libros sobre el conocimiento y la historia de los pueblos conquistados, a través de la introducción del alfabeto latino y el traspaso de lo oral a lo escrito. En el caso particular de la obra “Historia general de las cosas de Nueva España por el fray Bernardino de Sahagún: el Códice Florentino” podemos analizar cómo fue este proceso. Considerado un pionero de la etnografía Sahagún se dedico a registrar en 12 tomos -con 1800 ilustraciones- las tradiciones, conocimientos e historia de los pueblos mesoamericanos, en nahualt y en español, utilizando para esto el relato oral y a los propios tlacuilos. Entonces esta obra se entiende como un rescate de la cultura, una de las mayores que se conserva para entender las culturas mesoamericanas, pero esto en un contexto en que la mayoría de los códices mesoaricanos fueron quemados (por colegas de Sahagun) y en un contexto en que la cultura era demonizada y evangelizada, es decir, eliminada. Podemos ver entonces ahí una relación de dominación entre quien narra la historia y la analiza, finalmente es el relato de Sahagun el que perdura, no directamente el de las culturas mesoamericanas. Es interesante hacer un paraleo entonces entre los misioneros y hombres de letras del siglo XVI a los científicos y humanistas del siglo XIX y XX.

Dentro de lo que planteba Migniolo otra forma de sistemas de signos presentes  a la llegada de los españoles eran los qipus incas, en que mediante un sistema muy complejo de nudos, a través de la forma y el color se iban grabando signos que formaban un texto (hay varias teorias al respecto, desde cuentos infantiles hasta la contabilidad de la administración del tahuantisuyo). También se habla de que estaba en relación con la yupana inca, como medio de cálculo y grabación de los textos de los qipus, que manejaba el qipucamayoc.

Un texto emblemático de este período de conquista es el trabajo de Waman Poma de Ayala (o Felipe Guamán Poma de Ayala), un cronista indígena de ascendencia inca que vivió entre 1534 y 1615 y que escribió “El primer Nueva Crónica y Buen Gobierno” una obra de 1180 páginas y 397 grabados, que es la mayor crítica al régimen español escrito por un americano, en que además de describir la sociedad inca y sus mitos y conocimientos, proponía un buen gobierno en que mezclaban los tiempos agrarios y cósmicos incas, basado en la tierra y la labor productiva del orden cósmico con centralidad en la comida, con la teología cristiana. El libro fue escrito para ser leido por el rey de España Felipe III, pero nunca llegó a destino, estando perdido en una biblioteca de Dinamarca hasta principios del siglo XX. Esto pensando en que su rechazo a la autoridad española no era vista directamente por el rey, pensando Waman Poma que el rey no habría tolerado los excesos y las injusticias hacia los indios de las autoridades locales españolas. Silvia Rivera Cusicanqui en su libro “Sociología de la imagen” realiza una interpretación de este libro en que habla de como en los dibujos más que en los textos se despliega las ideas propias del cronista sobre la sociedad indígena prehispánica, sus valores, sus conceptos del espacio-tiempo, y la hecatombe que significó la colonización española. Uno de esos rasgos sería la no humanización del español por esta imagen en que se encuentra por primera vez el español con el inca, en que el inca le dice “¿Este es el oro que ustedes comen?” y el español le dice “Este oro comemos”, encontrabdo una aberración inhumana en que coman oro en vez de comida, que Cusicanqui toma como metáfora central de la conquista y la colonización.

América Imaginaria

En su libro América Imaginaria Miguel Rojas Mix plantea distintas etapas en los tipos de representaciones de América que hicieron los europeos, en que proyectaban sus sueños, sus miedos y fantasías medievales, todos los mitos europeos se deban cita en América, y al mismo tiemposervía para justificar la conquista territorial de los pueblos americanos. Una conquista a través de la representación y el imaginario, desde las fuerzas del mal de mosuntros y seres fantásticos legitiman el exterminio por un lado o una naturaleza de servidumbre innata por parte de los indígenas.

“No habían terminado todavía de desembarcar los europeos cuando ya Sacrobusti, glosando la Sphera Mundi de John of Holywood, cosmógrafo de nombre cinematográfico, escribía: “Los hombres son de color azul y tienen la cabeza cuadrada”. A partir de esta imagen índiga de los habitantes del Nuevo Mundo -incluso desde antes, desde que se publican las Cartas de Colón- se incia un imaginario de América en el cual el hombre y la naturaleza no cesan de travestirse en las formas más insólitas y caprichosas”.

Distingue cuatro etapas diferentes: Renacimiento, Barroco, Neoclásico y Romanticismo.

Dentro de las imágenes del Renacimiento, las más fantasiosas, habián hechas a partir de oidas, es decir de personas que nunca viajaron a América y reproducína en imágenes relatos hablados. Uno de los más completos fue de Thordor de Bry, quien luego de su muerte su familia siguió el oficio de crear imaginarios sobre América. Como Amazonas, gigantes o historias de canibalismo.

De la época barroca la alegoría de Tiépolo es la más grandiosa: “amazona, con el cuerno de la abundancia en una mano y una calavera atravesada por un dardo a sus pies. Rica y bárbara. Por rica promete tesoros si fin a quien fuese su Señor, por bárbara es legítimo conquistarla. Debe ser cristianizada y civilizada: el beneficio y su justificación en una sola imagen” (Rojas Mix)

Tarea

Leer introducción del libro “América Imaginaria” de Miguel Rojas Mix (en Biblioteca) y leer los apartados de texto de alguna de las representaciones sobre América que elijan de las que se muestran en el libro. A partir del caso particular que eligieron realizar un breve ensayo sobre la representación de América según lo leído en el libro y visto en clases.

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