Un contexto general de lo constituye América a nivel epistémico en su condición colonial, en que esas cosmovisiones indígenas americanas se ponen en un nivel de jerarquía menor por parte de los colonizadores. La idea del europeo era para ellos la universal, es decir que pensaban que su cultura era la única cultura posible, viéndose todo lo “otro” como menor y atrasado, siendo todo otro tipo de pensamiento negado como primitivo o precientífico. Todo lo que no era europeo era exótico, es decir, fuera de la cultura. De ahí que se hable de un “epistemicidio” en el proceso de conquista de América por parte de los europeos. La modernidad en América Latina se da mediante la colonización.
De este modo podemos decir que América fue creada, a través de una implantación de una vida social, política, religiosa y epistémica. La retórica del descubrimiento sigue la misma línea de pensamiento de los colonizadores. Al comienzo se llamó Nueva España, como una extensión de España, luego pasó a llamarse América, se inventa un continente a través de su representación y la implantación de un modo único de ver el mundo.
Por otro lado la conquista de América por parte de los europeos significó un genocidio de la población que la habitaba, llamada también «la gran mortandad». Entre 1492 y 1600, la población precolombina de las Américas se redujo un 90%. De 60,5 millones de habitantes que habían antes de la llegada de Colón, en un siglo la cifra bajó a alrededor de 6 millones de indígenas. Para 1590, seis décadas después de la llegada de Pizarro, la población del imperio inca se había reducido en más de un 80 por ciento, en gran parte por los estragos provocados por las enfermedades traídas por los europeos.
En la colonización de América, a finales del siglo XV, se mató a tantas personas que se perturbó el clima de la Tierra. El número de fallecidos durante la Gran Mortandad alcanzó los 56 millones, es decir, el 90% de la población precolombina, un 10% de la población mundial. Para que nos hagamos una idea, la población europea en ese mismo año se situaba en una horquilla entre los 70 y los 88 millones, repartidos en menos de la mitad del espacio. Se trata del segundo evento más mortífero de la historia en proporción a la población mundial, después de la Segunda Guerra Mundial. De acuerdo con los investigadores, la alteración que provocó el asentamiento europeo en el continente americano llevó al abandono de una enorme superficie de tierras agrícolas que fue ocupada por árboles de rápido crecimiento y otro tipo de vegetación. Esto quitó suficiente dióxido de carbono (CO₂) de la atmósfera como para que, con el tiempo, se enfriase el planeta. Se trata de un período de enfriamiento al que los libros de historia a menudo llaman la «Pequeña Edad de Hielo».
La población indígena de las Américas, o mejor dicho su sistema inmunológico, nunca había estado en contacto con enfermedades euroasiáticas como la viruela, la influenza, el sarampión y la peste bubónica. Cuando llegaron los primeros europeos, los gérmenes se propagaron entre las poblaciones indígenas y causaron una mortalidad muy alta. Una epidemia de suelo virgen generalmente mata al 30% de la población, pero aquellos que sobrevivieron a la primera epidemia del sarampión, por ejemplo, fueron afectados por la propagación de influenza, o por la ola de viruela.
Ademas se buscó mediante la guerra, la violencia y el terror el sometimiento de los indígenas a merced de la voluntad de los conquistadores cristianos. En el Nuevo Mundo el asesinato en masa no fue espontáneo ni casual, fue organizado y sistemático, solamente cabe analizar como una de las mejores fórmulas sino la mejor para minar la voluntad de resistencia indígena consistió en llevar a cabo matanzas programadas. El padre Las Casas no tiene reparos a la hora de narrar las atrocidades cometidas por los hispanos: “entraban en los pueblos (en La Española), ni dejaban niños, ni viejos, ni mujeres preñadas ni paridas que no desbarrigaban y hacían pedazos, como si dieran en unos corderos metidos en sus apriscos. Hacían apuestas sobre quién de una cuchillada abría al hombre por medio, o le 4 cortaba la cabeza de un piquete, o le descubría las entrañas” (2005, pg.77). Cita también el uso del fuego para el asesinato y la tortura a un nivel extremo: “hacían unas horcas largas que juntasen casi los pies con la tierra, y de trece en trece, en honor y reverencia de Nuestro Redemptor y de los doce apóstoles, poniéndoles leña y fuego los quemaban vivos”. (2005, pg.77). Es tal la violencia ejercida en Nueva España que el padre Las Casa llega a poner en peor lugar al conquistador cristiano en América que al inf iel musulmán: “lo que ellos llaman conquistas, siendo invasiones violentas de crueles tiranos, condenados no solo por la ley de Dios, pero por todas las leyes humanas, como lo son y muy peores que las que hace el turco para destruir la Iglesia cristiana” (2005, pg. 101). Un factor que también influyó en el despoblamiento y que de igual modo se pude considerar como violencia ejercida por los hispanos fue la separación de las familias tal como lo hace constar el padre Las Casas: “por estar los maridos apartados, que nunca veían a las mujeres, cesó entre ellos la generación” (2005, pg. 85). Por otro lado, si bien la Monarquía procuró evitar en la medida de sus posibilidades la esclavitud del indio, lo cierto es que casi todas las poblaciones aborígenes sufrieron un trato equivalente al de la esclavitud.
La situación europea motorizó la búsqueda de nuevas fuentes de ingreso para las monarquías. El propio diario de viaje de Colón tiene numerosas referencias a la obsesiva necesidad de encontrar oro. Los hallazgos de piezas ornamentales y rituales de los nativos constituyeron la primera fase del saqueo. En las islas de Cuba, Española y Puerto Rico en sólo dos o tres años se despojó a los nativos de todo el oro producido en casi un milenio (3). Agotada rápidamente esa fase del saqueo, se pasó a la búsqueda desenfrenada de los yacimientos, derribando todo obstáculo que se erigiera en su camino. “En menos de una década, los españoles exploraron casi todas las islas del Caribe, especialmente Cuba, Jamaica, Puerto Rico y La Española. En 1513, Balboa avistó el Pacífico. Durante la década de 1520-30, se inició la conquista México y Centroamérica. Y en la próxima, la de Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y Chile”. Los primeros relatos difundían las condiciones para la captura de riquezas: “… por las faldas de esta cordillera se han hallado grandes mineros de plata y oro… y en todo el reino del Perú; y si hubiera quien lo sacase, hay oro y plata que sacar para siempre jamás; porque en las sierras y en los llanos y en los ríos, y en todas parte que caven y busquen, hallarán plata y oro”. Las dificultades para la extracción comenzaron a resolverse a partir de los conocimientos de los propios nativos. “La causa esencial de esta rápida recolección de metales preciosos fue el grado de adelanto minero–metalúrgico que habían alcanzado los indígenas de América Latina. El desarrollo de las fuerzas productivas autóctonas permitió a los españoles organizar en pocos años un eficiente sistema de explotación. De no haber contado con aborígenes expertos en el trabajo minero resultaría inexplicable el hecho de que los conquistadores, sin técnicos ni personal especializado, hubieran podido descubrir y explotar los yacimientos mineros, obteniendo en pocas décadas tan extraordinaria cantidad de metales preciosos. En fin, los indios americanos proporcionaron los datos para ubicar las minas, oficiaron de técnicos, especialistas y peones, y aportaron un cierto desarrollo de las fuerzas productivas que facilitó a los españoles la tarea de la colonización”. En el texto emblemático de este período de conquista es el trabajo de Waman Poma de Ayala (o Felipe Guamán Poma de Ayala), un cronista indígena de ascendencia inca que vivió entre 1534 y 1615 y que escribió “El primer Nueva Crónica y Buen Gobierno” una obra de 1180 páginas y 397 grabados, se ve esta ilustración en que se encuentra por primera vez el español con el inca, en que el inca le dice “¿Este es el oro que ustedes comen?” y el español le dice “Este oro comemos”, encontrando una aberración inhumana en que coman oro en vez de comida, que Silvia Rivera Cusicanqui toma como metáfora central de la conquista y la colonización.

El territorio existía y los pobladores también, en sociedades agrarias basadas en la producción de la tierra, tenían su propio nombre al lugar donde vivían: Tawantinsuyu a la región andina, Anahuac a lo que en la actualidad es el valle de México, y Abya-Yala a la región que hoy en día ocupa Panamá, que literalmente significaría tierra en plena madurez o tierra de sangre vital en la lengua del pueblo una, aceptado hoy ampliamente por las comunidades indígenas de todo el continente como un nombre paralelo a la denominación europea de América. Abya-yala no era un continente despoblado ni la tierra una naturaleza sin intervención humana, sino todo lo contrario.
Tenochtitlán, la capital de los aztecas era una ciudad de hermosa arquitectura, preciosos jardines y con más habitantes que muchas de las ciudades europeas de su época (200 mil), tenía además agua corriente, cosa prácticamente desconocida en Europa. El asombro español expresado por los cronistas que conocieron la ciudad en el siglo XVI narran el concierto y el tamaño de la capital mexica y el grado organizativo de las funciones sociales de la misma. Muchos de los soldados de Cortés no conocían hasta entonces una ciudad tan grande. Un vistazo a Tenochtitlán pudo haber mostrado un sinnúmero de canoas (unas 60 000 un día de actividad normal) yendo y viniendo desde el centro hasta las márgenes de los lagos y una ciudad con cerca de cincuenta grandes edificios que destacaban por encima de las casas que por lo general eran de un solo piso.Tenochtitlán estaba cruzada de lado a lado por tres amplias y largas avenidas (calzadas) que se extendían hasta tierra firme: al norte la que iba a Tepeyacac y que iniciaba en la Puerta Cuauhquihuac; al poniente la que iba a Tlacopan (por donde huyeron expulsadas las tropas de Cortés) y que iniciaba fuera del islote en el puente conocido como Chichimecapan (aproximadamente en el cruce de las actuales calles de Hidalgo y paseo de la Reforma); la calzada al sur que iba a Ixtapalapa y que atravesaba la puerta Tepantzinco que la dividía del Templo Mayor, dos acequias, los acueductos de Ahuízotl y Acuecuezcatl a la altura de Acatlan (cerca de la ermita de San Antonio Abad) y salía al lago en Tlamacoyan. Al oriente no existía calzada ya que el límite era el Embarcadero Texcoco, que comunicaba a dicha ciudad con la ribera oriente. Paralelos a estos canales siempre había una amplia calle.Los canales se usaban para el transporte con barcas hechas de totoras. Había barcazas para la recolección de desperdicios y otras para la recolección de excremento, que era utilizado como abono en las chinampas. Alrededor de 1000 personas estaban encargadas de la limpieza de las calles. Bernal Díaz del Castillo comenta su sorpresa al encontrar letrinas en las casas particulares, en el mercado público y en los caminos. Los canales se cruzaban por puentes de madera que de noche eran retirados, como forma reguladora de las corrientes del lago y como estrategia militar.
• Las primeras ciudades de las Américas estaban floreciendo antes de que los egipcios construyeran las grandes pirámides.
• Los indígenas precolombinos de México desarrollaron el maíz a través de un sofisticado proceso de selección biológica, tan sofisticado que la revista Science lo describió como «el primer y más grande acto de ingeniería genética desarrollado por la humanidad».
• Los indígenas de la Amazonía habían aprendido cómo cultivar la selva tropical sin destruirla, un proceso que los científicos de hoy en día están estudiando con la esperanza de recuperar ese conocimiento.
Por otro lado una nueva investigación con una tecnología láser que permite ver debajo del follaje de la jungla, determinó nuevos datos sobre la civilización maya. La civilización maya, en su apogeo hace unos 1.500 años, cubrió un área de casi dos veces el tamaño de Inglaterra medieval, con una población de unos 5 millones de habitantes. «Con estos nuevos datos ya no es inaceptable creer que aquí vivieron entre 10 y 15 millones de personas», asegura Estrada-Belli. «Incluidos muchos que vivieron en las zonas bajas y pantanosas que muchos de nosotros pensaríamos eran inhabitables». Se cree que la mayoría de las 60.000 estructuras recién identificadas son plataformas de piedra que pudieron soportar las tradicionales casas de cubiertas vegetales de los mayas. Uno de los hallazgos escondidos es una pirámide de siete pisos tan cubierta de vegetación que prácticamente quedó fundida en la jungla. Un hallazgo que sorprendió a los arqueólogos fue la compleja red de calzadas que unían a las ciudades mayas en el área. Las carreteras elevadas, que permitieron el paso fácilmente incluso durante las temporadas de lluvia, eran suficientemente amplias y esto sugiere que fueron muy transitadas y utilizadas para el comercio.
Tarea
Elegir una cultura originaria americana y tres obras de esa cultura, pueden buscar referentes en estos enlaces o realizando una investigación en internet:
http://www.precolombino.cl/culturas-americanas/culturas-precolombinas/
Hacer una breve descripción de la cultura elegida y analizar 3 obras que les hayan llamado la atención de esa cultura.












