Lo que mas me llamo la atención de esta lectura es la bitácora en la que dibujaba Elena , carpetas con bosquejos de lugares visitados a modo de libreta personal de bocetos de observaciones rápidas muy buenos y con acuarela , los cuales empeso en sus viajes por Europa . Aparece ahí un trazo más ligero y expresivo, bocetos en algunos casos, y el gesto espontáneo que surge ante la oportunidad de captar una instantánea en la que converge un ángulo en particular, una luz específica, etc . Esta crónica visual de sus viajes se desarrolló en papeles de pequeño formato, no en cuadernos propiamente tales . Alejada del pragmatismo de los escritorios de las redacciones o de la tranquilidad del estudio, la ilustradora comienza a dar cuenta de una voz más personal y una temática conectada con un momento autobiográfico en par ticular. Poirier concibe esta bitácora ilustrada en un gesto que hoy podemos observar como un poderoso antecedente de los diarios en general, y la ver tiente de cuadernos de viaje en particular, formatos que han resurgido con fuerza en los últimos años dentro de la comunidad de ilustradores contemporáneos chilenos .
personalmente me inspira imaginarme ponerme en su lugar de estar viajando y leer las calles analizar los lugares y dibujarlos .